En silencio comienza a sentir,
Sola en su cama tumbada bajo los ecos de la inconciencia
Resonando una y otra vez.
Con los oídos abombados y los ojos hinchados… ya no escucha ni tampoco logra ver.
Un leve rocío emana de ellos, uno tenue, suave y dulce.
Sus ojos brillan y logran enternecer a su acompañante.
Lo observa
Un
Segundo,
Sólo
Uno.
Y por su mente
Una mente que viaja enajenada y completamente fuera de sí
Un laberinto donde se esconde ella
Un refugio para la locura universal,
Donde los sentidos que ha perdido no importan.
No sirven.
Y en silencio se esconde
Y en silencio clama a los dioses
Y en silencio lucha
Y en silencio
Y en silencio…
Huye.
1 comentario:
A riesgo de no atinarle ni cercanamente, me identifica la sensación que se genera al quedarse dormido, ese momento preciso. El mutar desde el ser consciente, al ser no-consciente. Ese ruido silencioso, que no hace daño, que te mantiene atado a la vigilia, y que va perdiendo sentido conforme avanzas a la inconsciencia, se va mezclando con tus gritos más internos.
Me gustó. Aunque no sea como lo piense yo.
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