Un angel pasó y dejó caer un rastro de sus alas.
Quiso recuperarlo y te encontró.
Era un pedacito de luz.
Luz que no podía quitar, brillaba desde tu corazón.
Te miró y se reconoció.
Te llevó con él y así abandonaste...
Conseguiste tus alas y vuelas junto a nosotros
Ahora nos dejas tu rastro y tu luz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario