by Javiloou



domingo, 28 de octubre de 2007

Señorita

¿Que ocurrió con la señorita cándida, de dulce sonrisa y amables palabras?

¿Donde se perdió?. No lo sé

Ella cree que cambió, aunque en realidad su alma está disfrazada, con una coraza, para protegerse de las personas.

La luz se apartó de ella. Aparece la oscuridad… la niebla, que trae consigo las inseguridades que provocan un huracán de sentimientos en su mente. Está confundida.

Se marchita día a día. Como las flores silvestres que lloran por un poco de agua y amor.

Su corazón está triste y sus heridas no cicatrizan. Sangran nuevamente.

Está envuelta en un velo que no la abandona y que la oprime, oprime todo su interior. Sus ojos están cansados. No pueden ver, ya no distinguen…Todo es igual

Sus sueños…¿qué ocurrió con ellos? Se escaparon, como ahora se escapa su propia vida. ¿Cómo ocurrió? No lo sé. Quizás dejó de creer, de confiar que se pueden realizar.

Creer…¿cuándo se aprende esto?¿Cómo se retienen los sueños?, Ella se pregunta.

Su alma ya no baila. No encuentra la felicidad, no sabe donde buscarla. Se desorienta.

Aquella sonrisa desapareció. Se esconde tras un gesto fingido. Sus miedos e inseguridades los logra disimular con una máscara. Una máscara que nadie puede ver.

Es buena disimulando.

Intenta incansablemente buscar energías. Se pierde… no encuentra la fuente. Quizás se agotó. Ahora no sabe donde está. No sabe a dónde pertenece. Se aleja. No está segura de seguir luchando. Ya no abre los ojos, su alma llora.

Se sienta y de sus ojos comienzan a fluir lágrimas. Lágrimas de plata, que caen sobre su rostro y se hunden tímidamente en su cuello, resbalando hasta su pecho.

Abre los ojos por un instante. Cree distinguir luz, pero se encandila. Los cierra nuevamente. Se duerme.

Se escucha una voz…no sabe de dónde proviene. Unos brazos la rodean, siente que la confortan, que todo estará bien. Se acerca lentamente a su oído, donde con suaves palabras y dulce voz le dice: “No llores porque el sol se oculta, que las lágrimas no te dejarán ver las estrellas…” (Tagore).

1 comentario:

Javier FdelR dijo...

Guardaste lo mejor para el final.... que buena frase, me encantó.
Esa extraña idea de dejar el climax de la historia un poco antes del final, es sólo una adopción sin sentido de una cultura occidental que no representa ni se acomoda a la realidad latinoamericana.
Por lo mismo, nuestros literatos debiesen cuestionarse eso. Garcia Marquez por ej. dejaba la mejor parte para el principio.
Rompamos canones!

Saludos